TABAQUISMO
AUTOR: Carlos Alberto Rodríguez Céspedes
ESTUDIOS: Lic. En educación física.
Esp técnico en entrenamiento personalizado
FICHA: 123643
El tabaco es considerado
una de las enfermedades que han cobrado más vidas en el último milenio; desde
tiempos remotos se conoce la utilización de la inhalación de humo de algunas
plantas aromáticas con fines mágicos, terapéuticos o placenteros.
Muchas veces,
este uso se hacía dentro de rituales, y bien podría
Tratarse de plantas
excitantes o alucinógenas.
Concretamente a lo largo de
la historia el consumo del tabaco se realizó con fines de ritual o medicinales;
como por ejemplo para curar el asma; además el tabaco era utilizado para
realizar muchas curaciones, jarabes, además ayudaba para el dolor de cabeza, de estómago, de muelas,
para sanar heridas, golpes etc.
Durante muchos años se ha venido realizando
escritos e investigaciones referentes al tabaco, el cual durante el siglo
XVI el uso del tabaco fue
preferentemente en polvo molido, que se aspiraba, y en menor proporción se
consumía en hojas enrolladas o se masticaba.
En la segunda mitad del
siglo XVI el tabaco se extendió por toda Europa y rápidamente fue conocido en
Turquía, Holanda, Rusia, Alemania y países escandinavos. En el siglo XVI su
cultivo ya era. Universal, superando a otras plantas traídas también del nuevo
mundo, como la patata.
También en el siglo
XVI el tabaco adquirió categoría económica
en el comercio internacional y en las agriculturas americanas y europeas. La
habana llegó a ser el centro de difusión del tabaco indiano, existiendo
constancia de que por aquella época la venta pública de tabaco ya era negocio
en la habana. A medida que fue pasando el tiempo el tabaco fue posicionándose
en américa y Europa alcanzando los más altos mercados. Tomar tabaco era un
signo de alta distinción social. Los
gobiernos se dieron cuenta que el
negocio del tabaco podría suponer una notable fuente de ingresos en las arcas
del estado mediante los impuestos .Así, el monopolio del comercio del tabaco en
España comenzó en 1634 con el establecimiento del estanco en castilla y león.
En consecuencia el consumo
del tabaco, fue castigado de diferentes formas por la iglesia, reyes entre otros los cuales llegaron hasta
torturar a los consumidores de tabaco; el cual recibió el nombre de nicotina
propuesto por el naturalista sueco Linneo en 1753, autor de la
clasificación de las plantas, hace alusión precisamente a Nicot. El rape era
tabaco muy triturado y mezclado con polvo de almendras amargas y nuez moscada y
fue una forma habitual de consumo en la
clase alta Europea.
El gobierno monopolizó la
fabricación y consumo del tabaco las fábricas de Cádiz y Sevilla. A partir de
1735 se regula mediante reales cédulas la fabricación y venta en
administraciones, estancos y demás oficinas destinadas al intento, siendo
penado el comercio de otros lugares con multas, e incluso con penas de cárcel.
Durante esta época la
iglesia continúo siendo el principal detractor del tabaco, aunque otros
sucesores fueron más permisivos. Así, en 1725 el papa Benedicto XIII, levantó
las sanciones promulgadas por sus antecesores.
A finales del siglo
XIX y principios del XX cuando se comience a consumir tabaco de forma
masiva en forma de cigarrillo; donde se inicia también la fabricación de
cigarrillos y a las importantes
compañías de publicidad de las compañías tabaqueras, la producción, venta y
consumo se disparan, aumentando el número de fumadores de forma progresiva en todos los países occidentales. En esta
época la industria tabaquera obtiene sus mayores beneficios.
Fumar cigarrillos se
convierte así en una agradable costumbre reservada inicialmente solo para los
hombres y las mujeres más atrevidas. Fumar es una costumbre nueva y muy acorde
con la mentalidad y estilo de vida de los locos años veinte. En esta época las
industrias tabaqueras comienzan a incorporar en
la gran industria cinematográfica estadounidense fue el mayor trampolín
publicitario de las tabaqueras; el consumo de cigarrillo va dirigido a las
grandes masas, por tanto los héroes y heroínas deben consumirlos.
A pesar de las campañas
publicitarias que inducen al consumo de tabaco, la población científica del
mundo comienza a preocuparse al detectarse mayor morbimortalidad entre los
fumadores; un grupo de epidemiólogos ingleses detecta un incremento progresivo
de la mortalidad por cáncer de pulmón.
A partir de estudios
realizados se detectó que la mayor causa de
aparición de tumores cancerosos en los pulmones se debía al consumo de cigarrillos y no a la contaminación ambiental; pero la
industria tabaquera no se queda quieta y en 1958 crea una asociación
o comité de expertos encargados de investigar las propiedades saludables
del tabaco.
Pero en la década de los
años 1960 y 1980 aumentan las evidencias
científicas que señalan al tabaco como
una droga que causa enfermedad y muerte. En este periodo se desarrollan los primeros estudios que confirman que la
nicotina es una droga con mayor capacidad adictiva que la heroína o la
cocaína.; por lo tanto se dictan
legislaciones restrictivas que
inciden en los anuncios en los medios de comunicación de masas, en la venta de
cigarrillos a menores, en los lugares que se permite fumar; además se emprenden
campañas educativas y preventivas para conseguir un descenso en el
número de fumadores.
En 1977, en estados unidos,
las organizaciones médicas y sanitarias consiguen llevar a las siete grandes
compañías tabaqueras americanas a juicio ante el gran jurado, declarando que
desconocían que la nicotina fuera
adictiva y que el tabaco produjera cáncer
de pulmón. Este hecho acercó a la opinión pública la idea de que el
tabaco es nocivo para la salud.
CONCEPTO:
Se conoce como tabaquismo a
la práctica de fumar o consumir tabaco en sus diferentes formas y
posibilidades.
La OMS (organización
mundial de la salud) considera al tabaquismo como una de las enfermedades
crónicas más extendidas del mundo; además de ser la responsable de generar el
número más alto de muertes prematuras debido a complicaciones relacionadas con
el sistema respiratorio y gastrointestinales (diversos tipos de cáncer,
bronquitis, broncoespasmos, tos perduradera, voz ronca, enfisemas pulmonares)
además de relacionarse con otras enfermedades como la diabetes, ataques
cardíacos, colesterol, complicaciones dermatológicas.
Lamentablemente el tabaco
cuenta con una legalidad en la sociedad por lo que adquirir cigarrillos o
tabaco para fumar no es un delito. Fisiológicamente el tabaco actúa creando una
fuerte adicción a la nicotina en el sistema
nervioso de la persona que lo
consume; tal es así que el consumidor
tan sólo no desarrolla una adicción física sino también psicológica al
producto y es por esto que en la mayoría de los casos, el consumo de tabaco se
relaciona con la búsqueda de aplacar sentimientos de ansiedad, angustia, estrés y desesperanza.
La
adicción al tabaco desarrolla varias etapas, la mayoría de fumadores se inician
en la infancia o adolescencia y en este comienzo intervienen diversos factores:
Entorno de amigos, actitudes de padres y profesores, modelos sociales,
publicidad, perfil psicológico del sujeto, e incluso factores genéticos. Una
vez que el sujeto se ha iniciado el poder altamente adictivo de la nicotina se
encarga de que el hábito se mantenga y que con el tiempo el sujeto se vea
privado de la libertad suficiente para dejar de fumar.
Bibliografía: Manual de tabaquismo; Editorial Barcelona; masson
2002 páginas de la 10 a la 25
Autores: Solano Reina, Segismundo Jiménez Ruiz





