consejos y recomendaciones parte
ll .
EJERCICIO EN LA DIABETES MELLITUS TIPO 1
Las adaptaciones hormonales están esencialmente
perdidas en personas con deficiencia de insulina (DM tipo 1). Como
consecuencia, cuando estas personas tienen muy poco de insulina en su
circulación debido a una terapia insulínica inadecuada y(o) una liberación
excesiva de hormonas contra insulínicas durante la actividad física, pueden
aumentar los niveles de la glucemia y de los cuerpos cetónicos; lo que puede
conducir a cetosis o cetoacidosis diabética. Inversamente, la presencia de
niveles altos de insulina, debido a la administración exógena de insulina,
puede atenuar o impedir la movilización aumentada de glucosa y de otros
sustratos inducidos por la actividad física y, por lo tanto, se pueden producir
cuadros de hipoglucemia.
Los niveles de actividad física, el desempeño
deportivo, competitivo y profesional, pueden ser realizados por personas con DM
tipo 1 sin complicaciones y que tengan, además, un buen control de los niveles
de glucemia. La habilidad para ajustar el régimen terapéutico (insulina y nutrición)
permite una participación segura y un alto desempeño de la actividad física, lo
que evidentemente está relacionado con el nivel de educación sobre diabetes que
posea el paciente.
En la actualidad, es cada vez más frecuente la
indicación de regímenes intensivos de insulinoterapia (dosis múltiples de
insulina), lo que ha permitido un mejor control metabólico y flexibiliza los
ajustes de las dosis de insulina para las diferentes actividades físicas. Este
proceder, unido a la administración suplementaria de carbohidratos de absorción
rápida cuando se considere necesario en relación con el tipo e intensidad del
ejercicio, crea las bases para una actividad física adecuada a las necesidades
y posibilidades de cada paciente.
Para personas con diabetes tipo 1, el énfasis
debe estar dirigido a ajustar un régimen terapéutico que permita la
participación segura de toda forma de actividad física, teniendo en
consideración los deseos del individuo y las metas a alcanzar.
Cuando las personas con DM tipo 1 dejan de administrarse
insulina por 12 a 48 h y presentan cetosis, el ejercicio puede empeorar la
hiperglucemia y la cetosis.
EJERCICIO EN LA DIABETES MELLITUS TIPO 2
Existen preocupaciones similares a las de la DM
tipo 1 en personas con DM tipo 2 tratadas con insulina o sulfonilureas con
respecto a la hipoglucemia. Sin embargo, en general, la hipoglucemia durante la
actividad física tiende a ser un problema menor en esta población. Ciertamente,
en personas con DM tipo 2, la actividad física puede mejorar la sensibilidad a
la insulina y contribuir a disminuir los elevados niveles de glucosa en sangre
a un rango normal, así como reducir el consumo de fármacos normoglucemiantes o
hipoglucemiantes.
Existen suficientes pruebas en la literatura que
justifican la indicación del ejercicio físico, como una herramienta terapéutica
efectiva en la prevención y el tratamiento de la DM tipo 2. Diferentes estudios
de intervención han demostrado que en los pacientes con tolerancia alterada a
la glucosa, los programas de dieta y ejercicio disminuyen en 60 % el riesgo de desarrollar DM tipo 2.
En sujetos con DM tipo 2 la dieta y el ejercicio
físico producen pérdida de peso, lo que favorece la reducción del uso y la
dosificación de los hipoglucemiantes o los normoglucemiante orales(pastas )
y(o) de la insulina significativamente mayor que si se utiliza solo dieta.
Se ha confirmado que la intervención a través de
ejercicio físico es efectiva en reducir el índice de masa corporal (IMC), los
niveles de HbA1c, el riesgo coronario y el costo del tratamiento en sujetos con
DM tipo 2. Además, se ha observado una correlación estadísticamente
significativa entre la cantidad de la actividad física voluntaria y los efectos
beneficiosos que reporta. Datos de la literatura demuestran que modestos incrementos
de la actividad física disminuyen la mortalidad en sujetos con DM tipo 2.
Boulé y otros realizaron un
metaanálisis y una revisión sistemática de los efectos de intervenciones
estructuradas de ensayos clínicos de ejercicio físico con una duración de 8
semanas, y sus efectos sobre los niveles de HbA1c y la masa corporal en
personas con DM tipo 2. Se incluyeron 12 estudios de entrenamiento aerobio y 2
que entrenaban resistencia. Posterior a la intervención, los niveles de HbA1c
resultaron significativamente inferiores en los grupos de ejercicio, cuando se
compararon con los controles. El análisis de regresión confirmó que el efecto
beneficioso del ejercicio sobre los niveles de HbA1c, fue independiente de
cualquier efecto sobre el peso corporal. Por consiguiente, los programas
estructurados de ejercicio tuvieron un efecto beneficioso significativo, desde
los puntos de vista estadístico y clínico en el control de la glucemia y no fue
mediado por la pérdida de peso.
Boulé y otros, posteriormente, realizaron un
meta análisis de las interrelaciones entre el volumen del ejercicio de
intensidad moderada y el de intensidad superior, el cambio en la adaptabilidad
de tipo cardiorrespiratorio, y las alteraciones de la HbA1c. Este metaanálisis
confirmó, que el ejercicio aeróbico de intensidad superior en personas con DM
tipo 2 mejora los niveles de HbA1c. Estos resultados proveerían un soporte
alentador para las personas con DM tipo 2 que ya practican ejercicios de
intensidad moderada, para obtener prestaciones adicionales en relación con el
control de la adaptabilidad aerobia y de la glucemia.
Ejercicios de larga duración (más de 2h): maratón, marcha atlética, montañismo, ciclismo, natación...
Disminuir la insulina retardada.
Disminuir la insulina rápida.
Disminuir la dosis de insulina retardada antes
de ir a dormir (1/3 parte, la noche que sigue a la práctica deportiva).
Ingerir suplementos de hidratos de carbono
durante el ejercicio: Líquidos en un maratón. Pueden ser sólidos, como el
plátano o galletas, en actividades que no requieren tanto esfuerzo.
Cada suplemento tiene que contener
aproximadamente de 10 a 20 gr de hidratos de carbono y consumirlo cada 30 - 45
min.
Ejercicios de mediana duración (60
- 90 min.): deportes de equipo: fútbol, baloncesto, hockey, rugby...
Ejercicios breves, con mucho esfuerzo: Especialidades de atletismo, pruebas de
velocidad de natación, deportes de lucha...
Ejercicios con sesiones de larga
duración pero con actividad irregular e intermitente:
de hidratos de carbono según la duración e intensidad del ejercicio
imagen tomada:http://www.efdeportes.com/efd56/diabet.htm
Tipos de suplementos alimentarios
contenido de hidratos por carbono de peso
Tipos de suplementos alimentarios
Control de la glucemia antes del partido.
Ingerir un suplemento de 15 - 20 gr de hidratos
de carbono si existe glucemia baja.
Control de la glucemia a la mitad del partido.
Control de la glucemia al finalizar el partido.
No es necesario modificar previamente la dosis
de la insulina.
No hace falta ninguna medida en especial, a
parte de los controles de glucemia antes y después del ejercicio. Es probable
que la glucemia aumente al finalizar la actividad.
Esquí
Disminuir la dosis matinal de insulina
retardada.
Disminuir la insulina rápida antes de desayunar.
No se inyectará más insulina hasta finalizar la
actividad.
Es aconsejable hacer pequeños suplementos (cada
2 h.) mejor que una comida copiosa.
Autocontrol de la glucemia cada 2h para prevenir
hipoglucemia y hacer las medidas correctoras, si es el caso.
Es importante realizar a menudo autocontroles de
glucemia, para adquirir experiencia. Es la clave fundamental para el buen
autocontrol.
Existen una serie de ejercicios de alto
riesgo que requieren una buena educación previa: Submarinismo, Alpinismo,
Vuelo libre, Boxeo, Culturismo o ejercicios que comportan alta tensión
emocional (competitividad), son actividades que pueden conllevar el aumento de
la glucemia. De manera orientativa, mostramos las
siguientes tablas, a sabiendas de que estos datos deben ser individualizados
según la experiencia de cada persona.
Modificaciones de las dosis de insulina y
suplementos extras
Contenido de hidratos de carbono por peso
HC: Hidratos de Carbono
Imagen tomada:http://www.efdeportes.com/efd56/diabet.htm
Hay que aumentar gradualmente la intensidad y la
duración del esfuerzo muscular.
Realizar autocontroles de la glucemia. Hacer los
cambios en la dosis de insulina y/o suplementos de hidratos de carbono antes,
durante o después del ejercicio.
El ejercicio potencia el efecto de la insulina
provocando una disminución del nivel de glucosa en sangre.
No realizar ejercicio en el pico de máxima
acción de la insulina.
No inyectarse la insulina en las zonas que
realizarán más actividad física.
No realizar ejercicio en caso de hiperglucemia y
acetona.
Para evitar la hipoglucemia, aumentar la ingesta
de hidratos de carbono.
Precaución y cura higiénica de los pies: llevar
calzado adecuado.
Es imprescindible beber agua para evitar la
deshidratación.
Tener en cuenta que la dieta - ejercicio -
insulina, forman un pilar fundamental.
Toda persona con diabetes tipo 1, puede y debe
realizar ejercicio, siempre y cuando no sufra otros trastornos que se lo
impidan.
Conocer tu propia diabetes y a partir de la
propia experiencia, podrás auto controlarte.
LA DIABETES NO SIRVE COMO EXCUSA PARA NO REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA.
Para mantener un nivel mínimo de salud, es
conveniente hacer ejercicio, al menos, durante treinta minutos y cuatro veces
por semana. Hacer ejercicio todos los días sería lo óptimo. No podremos obtener
los beneficios totales del ejercicio físico si lo abandonamos o descuidamos a
lo largo de las semanas. Por lo tanto, seamos pacientes y recordemos que la
clave es la constancia, de manera que el ejercicio llegue a ser una parte
integral de nuestra vida. Cada uno ha de elegir el deporte que más le convenga,
toda vez que haya consultado y controlado médicamente su diabetes.
Probablemente, el mejor tipo de actividad es la aeróbica, porque es un
ejercicio de ritmo constante y puede efectuarse durante un largo período de
tiempo. El ejercicio continuado, tal como andar, correr, montar en bicicleta y
nadar, proporciona el más importante bienestar físico - cardiovascular -
fortaleciendo el corazón, los pulmones y el sistema circulatorio en general.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Rowland
TW. Actividad física y diabetes mellitus. PubliCE Standard. 20/11/2006. Pid: 733.
US Department of Health
and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center
for Chronic Disease Prevention and Health Promotion: Physical Activity and
Health: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: Centers for Disease
Control and Prevention; 1996.
American Diabetes
Association. Physical Activity/Exercise and Diabetes. Diabetes Care. 2004;27(Suppl. 1):S47-S54.
American Diabetes
Association. Diabetes mellitus and exercise. Diabetes Care. 1999;22(Suppl
1):s49-s53.
OMS-OPS. Disminuyamos el costo de la ignorancia.
Comunicación para la Salud 9. Washington, DC: OMS-OPS; 1996.
Secretaría de Salud. Norma oficial mexicana
SSAO15- 2000, para la prevención, tratamiento y control de la diabetes
mellitus. México: SSa; 2000.
Garcia de Alba JE,
Salcedo AL. Beliefs and behaviours for the self care of diabetes mellitus type
2: study of consensus and applied cultural consonance. The Society for Applied
Anthropology. Atlanta, Georgia: 62 th Meeting, March 7; 2002.
Chakravarthy MV, Joyner
MJ, Booth FW. An obligation for primary care physicians to prescribe physical
activity to sedentary patients to reduce the risk of chronic health conditions.
Mayo Clin Proc. 2002;77(2):165-73.
Painter P. Exercise for
patients with chronic disease: physician responsibility. Curr Sports Med Rep.
2003;2(3):173-80.
American Diabetes
Association. Standards of Medical Care in Diabetes 2007. Diabetes Care.
2007;30:S4-S41.
American Diabetes
Association. Standards of Medical Care in Diabetes 2009. Diabetes Care.
2009;32(Suppl 1):S13-S61.
Boulé NG, Haddad E,
Kenny GP, Wells GA, Sigal RJ. Effects of exercise on glycemic control and body
mass in type 2 diabetes mellitus: a meta-analysis of controlled clinical
trials. JAMA. 2001;286:1218-27.
Boulé NG, Kenny GP,
Haddad E, Wells GA, Sigal RJ. Meta-analysis of the effect of structured
exercise training on cardiorespiratory fitness in type 2 diabetes mellitus. Diabetología. 2003;46:1071-81.
Consenso del Grupo de Trabajo. Resistencia a la
Insulina de la Sociedad Española de Diabetes. La resistencia a la insulina y su
implicación en múltiples factores de riesgo asociados a diabetes mellitus tipo
2. Med Clin (Barc).
2002;119:458-63.
Ivy JL. Role of exercise
training in the prevention and treatment of insulin resistance and
non-insulin-dependent diabetes mellitus. Sports Med. 1997;24:321-36.
Hamdy O, Goodyear LJ,
Horton ES. Diet and exercise in type 2 diabetes mellitus. Endocrinol Metab Clin
North Am. 2001;30: 883-907.
Balon T, Nadler J.
Evidence that nitric oxide increases glucose transport in skeletal muscle. J
Appl Physiol.1997;82:359-63.
Roberts C, Barnard R,
Scheck S. Exercise stimulated glucose transport in skeletal muscle is nitric
oxide dependent. Am J Physiol. 1997;273:E220-E5.
De Feo P, Di Loreto CH,
Ranchelli A, Fatone C, Gambelunghe G, Lucid P, et al. Exercise and diabetes. Acta Biomed. 2006;77(Suppl.1):14-7.
American College of
Sports Medicine, American Diabetes Association. El ejercicio y la diabetes mellitus. MSSE. 1998;19(12):1-5.
ALAD. Guías ALAD de diagnóstico, control y
tratamiento de la Diabetes Mellitus Tipo 2; 2007 [citado 12 Jun 2009].
Disponible en: http://www.alad-latinoamerica.org/index.php?option=com_phocadownload&view=category&id=2:guias-clnicas-alad&Itemid=68
González E, Pascual I, Laclaustra M, Casanovas
JA. Síndrome metabólico y diabetes mellitus. Rev Esp Cardiol. 2006;5:30-7.
CANO, JOSÉ Mª Y OTROS. Problemas médicos en la
clase de Educación Física: la diabetes. XVII Congreso Nacional de
Educación Física. Volumen II. Universidad de Huelva, 1999
MEDISENSE ABBOTT. Paso a paso. El cuidado
de tus pies. Folleto de información diabética. Madrid, 2002
BECTON DICKINSON. El ejercicio y sus
ventajas para el diabético. Folleto de información diabética. Madrid, 1989
NOVIALS, A. y GUZMÁN, M. Ejercicio y
Diabetes. Lo que se ha de saber para un buen autocontrol. Fundación Sarda
Farriol. Folleto de información diabética. Barcelona, 2000
INTEGRAL. Controlar la diabetes. Las
mejores dietas y los consejos más prácticos. Manual Integral. RBA Libros.
Barcelona, 1999
MEDISENSE. En clase con diabetes. Manual de
información diabética. Abbott Científica. Madrid, 2000.
BOEHRINGER MANNHEIM. La hipoglucemia.
Folleto de información diabética. Barcelona, 2000
BOEHRINGER MANNHEIM. La cetosis. Folleto de
información diabética. Barcelona, 2000