lunes, 28 de noviembre de 2016

consejos y recomendaciones parte ll .
EJERCICIO EN LA DIABETES MELLITUS TIPO 1
Las adaptaciones hormonales están esencialmente perdidas en personas con deficiencia de insulina (DM tipo 1). Como consecuencia, cuando estas personas tienen muy poco de insulina en su circulación debido a una terapia insulínica inadecuada y(o) una liberación excesiva de hormonas contra insulínicas durante la actividad física, pueden aumentar los niveles de la glucemia y de los cuerpos cetónicos; lo que puede conducir a cetosis o cetoacidosis diabética. Inversamente, la presencia de niveles altos de insulina, debido a la administración exógena de insulina, puede atenuar o impedir la movilización aumentada de glucosa y de otros sustratos inducidos por la actividad física y, por lo tanto, se pueden producir cuadros de hipoglucemia.
Los niveles de actividad física, el desempeño deportivo, competitivo y profesional, pueden ser realizados por personas con DM tipo 1 sin complicaciones y que tengan, además, un buen control de los niveles de glucemia. La habilidad para ajustar el régimen terapéutico (insulina y nutrición) permite una participación segura y un alto desempeño de la actividad física, lo que evidentemente está relacionado con el nivel de educación sobre diabetes que posea el paciente.
En la actualidad, es cada vez más frecuente la indicación de regímenes intensivos de insulinoterapia (dosis múltiples de insulina), lo que ha permitido un mejor control metabólico y flexibiliza los ajustes de las dosis de insulina para las diferentes actividades físicas. Este proceder, unido a la administración suplementaria de carbohidratos de absorción rápida cuando se considere necesario en relación con el tipo e intensidad del ejercicio, crea las bases para una actividad física adecuada a las necesidades y posibilidades de cada paciente.
Para personas con diabetes tipo 1, el énfasis debe estar dirigido a ajustar un régimen terapéutico que permita la participación segura de toda forma de actividad física, teniendo en consideración los deseos del individuo y las metas a alcanzar.
Cuando las personas con DM tipo 1 dejan de administrarse insulina por 12 a 48 h y presentan cetosis, el ejercicio puede empeorar la hiperglucemia y la cetosis.
EJERCICIO EN LA DIABETES MELLITUS TIPO 2
Existen preocupaciones similares a las de la DM tipo 1 en personas con DM tipo 2 tratadas con insulina o sulfonilureas con respecto a la hipoglucemia. Sin embargo, en general, la hipoglucemia durante la actividad física tiende a ser un problema menor en esta población. Ciertamente, en personas con DM tipo 2, la actividad física puede mejorar la sensibilidad a la insulina y contribuir a disminuir los elevados niveles de glucosa en sangre a un rango normal, así como reducir el consumo de fármacos normoglucemiantes o hipoglucemiantes.
Existen suficientes pruebas en la literatura que justifican la indicación del ejercicio físico, como una herramienta terapéutica efectiva en la prevención y el tratamiento de la DM tipo 2. Diferentes estudios de intervención han demostrado que en los pacientes con tolerancia alterada a la glucosa, los programas de dieta y ejercicio disminuyen  en 60 % el riesgo de desarrollar DM tipo 2.
En sujetos con DM tipo 2 la dieta y el ejercicio físico producen pérdida de peso, lo que favorece la reducción del uso y la dosificación de los hipoglucemiantes o los normoglucemiante orales(pastas ) y(o) de la insulina significativamente mayor que si se utiliza solo dieta.
Se ha confirmado que la intervención a través de ejercicio físico es efectiva en reducir el índice de masa corporal (IMC), los niveles de HbA1c, el riesgo coronario y el costo del tratamiento en sujetos con DM tipo 2. Además, se ha observado una correlación estadísticamente significativa entre la cantidad de la actividad física voluntaria y los efectos beneficiosos que reporta. Datos de la literatura demuestran que modestos incrementos de la actividad física disminuyen la mortalidad en sujetos con DM tipo 2.
Boulé y otros realizaron un metaanálisis y una revisión sistemática de los efectos de intervenciones estructuradas de ensayos clínicos de ejercicio físico con una duración de 8 semanas, y sus efectos sobre los niveles de HbA1c y la masa corporal en personas con DM tipo 2. Se incluyeron 12 estudios de entrenamiento aerobio y 2 que entrenaban resistencia. Posterior a la intervención, los niveles de HbA1c resultaron significativamente inferiores en los grupos de ejercicio, cuando se compararon con los controles. El análisis de regresión confirmó que el efecto beneficioso del ejercicio sobre los niveles de HbA1c, fue independiente de cualquier efecto sobre el peso corporal. Por consiguiente, los programas estructurados de ejercicio tuvieron un efecto beneficioso significativo, desde los puntos de vista estadístico y clínico en el control de la glucemia y no fue mediado por la pérdida de peso.
Boulé y otros, posteriormente, realizaron un meta análisis de las interrelaciones entre el volumen del ejercicio de intensidad moderada y el de intensidad superior, el cambio en la adaptabilidad de tipo cardiorrespiratorio, y las alteraciones de la HbA1c. Este metaanálisis confirmó, que el ejercicio aeróbico de intensidad superior en personas con DM tipo 2 mejora los niveles de HbA1c. Estos resultados proveerían un soporte alentador para las personas con DM tipo 2 que ya practican ejercicios de intensidad moderada, para obtener prestaciones adicionales en relación con el control de la adaptabilidad aerobia y de la glucemia.
Ejercicios de larga duración (más de 2h): maratón, marcha atlética, montañismo, ciclismo, natación...
Disminuir la insulina retardada.
Disminuir la insulina rápida.
Disminuir la dosis de insulina retardada antes de ir a dormir (1/3 parte, la noche que sigue a la práctica deportiva).
Ingerir suplementos de hidratos de carbono durante el ejercicio: Líquidos en un maratón. Pueden ser sólidos, como el plátano o galletas, en actividades que no requieren tanto esfuerzo.
Cada suplemento tiene que contener aproximadamente de 10 a 20 gr de hidratos de carbono y consumirlo cada 30 - 45 min.

Ejercicios de mediana duración (60 - 90 min.): deportes de equipo: fútbol, baloncesto, hockey, rugby...
Ejercicios breves, con mucho esfuerzo: Especialidades de atletismo, pruebas de velocidad de natación, deportes de lucha...
Ejercicios con sesiones de larga duración pero con actividad irregular e intermitente
de hidratos de carbono según la duración e intensidad del ejercicio 

    imagen tomada:http://www.efdeportes.com/efd56/diabet.htm

    Tipos de suplementos alimentarios
                                contenido de hidratos por carbono de peso





      Tipos de suplementos alimentarios

Control de la glucemia antes del partido.
Ingerir un suplemento de 15 - 20 gr de hidratos de carbono si existe glucemia baja.
Control de la glucemia a la mitad del partido.
Control de la glucemia al finalizar el partido.
No es necesario modificar previamente la dosis de la insulina.

No hace falta ninguna medida en especial, a parte de los controles de glucemia antes y después del ejercicio. Es probable que la glucemia aumente al finalizar la actividad.

Esquí
Disminuir la dosis matinal de insulina retardada.
Disminuir la insulina rápida antes de desayunar.
No se inyectará más insulina hasta finalizar la actividad.
Es aconsejable hacer pequeños suplementos (cada 2 h.) mejor que una comida copiosa.
Autocontrol de la glucemia cada 2h para prevenir hipoglucemia y hacer las medidas correctoras, si es el caso.
Es importante realizar a menudo autocontroles de glucemia, para adquirir experiencia. Es la clave fundamental para el buen autocontrol.
Existen una serie de ejercicios de alto riesgo que requieren una buena educación previa: Submarinismo, Alpinismo, Vuelo libre, Boxeo, Culturismo o ejercicios que comportan alta tensión emocional (competitividad), son actividades que pueden conllevar el aumento de la glucemia.     De manera orientativa, mostramos las siguientes tablas, a sabiendas de que estos datos deben ser individualizados según la experiencia de cada persona.
Modificaciones de las dosis de insulina y suplementos extras
Contenido de hidratos de carbono por peso 
                                                  HC: Hidratos de Carbono
                                    Imagen tomada:http://www.efdeportes.com/efd56/diabet.htm
Hay que aumentar gradualmente la intensidad y la duración del esfuerzo muscular.
Realizar autocontroles de la glucemia. Hacer los cambios en la dosis de insulina y/o suplementos de hidratos de carbono antes, durante o después del ejercicio.
El ejercicio potencia el efecto de la insulina provocando una disminución del nivel de glucosa en sangre.
No realizar ejercicio en el pico de máxima acción de la insulina.
No inyectarse la insulina en las zonas que realizarán más actividad física.
No realizar ejercicio en caso de hiperglucemia y acetona.
Para evitar la hipoglucemia, aumentar la ingesta de hidratos de carbono.
Precaución y cura higiénica de los pies: llevar calzado adecuado.
Es imprescindible beber agua para evitar la deshidratación.
Tener en cuenta que la dieta - ejercicio - insulina, forman un pilar fundamental.
Toda persona con diabetes tipo 1, puede y debe realizar ejercicio, siempre y cuando no sufra otros trastornos que se lo impidan.
Conocer tu propia diabetes y a partir de la propia experiencia, podrás auto controlarte.
LA DIABETES NO SIRVE COMO EXCUSA PARA NO REALIZAR ACTIVIDAD FÍSICA.
Para mantener un nivel mínimo de salud, es conveniente hacer ejercicio, al menos, durante treinta minutos y cuatro veces por semana. Hacer ejercicio todos los días sería lo óptimo. No podremos obtener los beneficios totales del ejercicio físico si lo abandonamos o descuidamos a lo largo de las semanas. Por lo tanto, seamos pacientes y recordemos que la clave es la constancia, de manera que el ejercicio llegue a ser una parte integral de nuestra vida. Cada uno ha de elegir el deporte que más le convenga, toda vez que haya consultado y controlado médicamente su diabetes. Probablemente, el mejor tipo de actividad es la aeróbica, porque es un ejercicio de ritmo constante y puede efectuarse durante un largo período de tiempo. El ejercicio continuado, tal como andar, correr, montar en bicicleta y nadar, proporciona el más importante bienestar físico - cardiovascular - fortaleciendo el corazón, los pulmones y el sistema circulatorio en general.
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