CONSEJOS Y RECOMENDACIONES
Autor:anderson quitian
grupo:especialización en entrenamiento personalizado
ficha:1236143
DOSIFICACIÓN DEL EJERCICIO EN PERSONAS CON DIABETES MELLITUS TIPO 1 Y
TIPO 2.
Durante la actividad física, el organismo aumenta el consumo de
oxígeno de manera considerable, por lo que es mayor en los músculos en
funciones activas Bajo estas condiciones, el músculo esquelético utiliza sus
propias reservas de glucógeno, triglicéridos, y también de los ácidos grasos
libres (AGL) y la glucosa liberada por el hígado. Los niveles de glucosa en
sangre son mantenidos de modo adecuado durante la actividad física para
conservar la función del sistema nervioso central. La hipoglucemia durante la
actividad física rara vez ocurre en personas no diabéticas. Los ajustes
metabólicos que conservan la normoglucemia(azúcar
normal en sangre) durante la actividad física están hormonalmente mediados. Una
disminución de la insulinemia(tasa de insulina en la sangre) y la presencia de
glucagón plasmático parecen ser menester para el incremento temprano en la
producción hepática de glucosa con la actividad física. Durante el ejercicio
prolongado, los incrementos en los niveles de glucagón plasmáticos y
catecolaminas plasmáticas parecen desempeñar un papel crucial.
Los efectos beneficiosos de la actividad física sobre la sensibilidad a
la insulina parecen ser el resultado final de la suma de los efectos
específicos sobre el contenido de los receptores GLUT 4, capacidad oxidativa y
densidad capilar del músculo esquelético. Datos preliminares sugieren que
el transporte de glucosa independiente de la insulina inducidos por el
ejercicio, está promovido por el aumento de la producción endotelial y muscular
de óxido nítrico [ON]. Por lo tanto, el ejercicio físico puede mejorar los
niveles de ON y también la disfunción endotelial observada en las personas con
DM(diabetes mellitus).
ORIENTACIONES GENERALES PARA LA PRÁCTICA DE EJERCICIOS EN EL DIABÉTICO
Antes de aumentar los patrones usuales de actividad física o desarrollar
un programa de ejercicios, el individuo con DM debe someterse a una evaluación
médica detallada y a los estudios diagnósticos apropiados. Este examen clínico
debe dirigirse a identificar la presencia de complicaciones macro
vasculares(vasos sanguíneos más grandes) y micro vasculares, porque en
dependencia de la severidad de estas, pueden llegar a empeorar.
Es importante que todo diabético incluido en un programa de ejercicio
preste atención en mantener una hidratación adecuada. Los estados de
deshidratación pueden afectar de manera negativa los niveles de la glucemia y
función del corazón. Se recomienda antes de iniciar la actividad física la
ingestión de líquidos (17 onzas de fluido consumidas 2 h antes de iniciar la
actividad física). Durante la actividad física, los líquidos deben ser
administrados temprano y de modo frecuente, en una cantidad suficiente para
compensar las pérdidas a través del sudor, lo que se refleja en la reducción
del peso corporal. Estas medidas resultan de mayor relevancia si los ejercicios
se realizan en ambientes extremadamente calientes.
Las personas deben ser guiadas y autoconscientes para monitorear
estrechamente el cuidado de los pies, para evitar el desarrollo de ampollas o
cualquier otro daño potencial. Los pies deben ser revisados de manera
sistemática antes y después de la actividad física, cuestión esta de vital
importancia.
Una recomendación estándar para las personas con DM, al igual que para
los no diabéticos, es que el programa de ejercicios tenga un período adecuado
de calentamiento y enfriamiento. El calentamiento consiste en la realización de
5 a 10 minutos de actividad aeróbica(facilidad de obtención de oxígeno
(caminar, pedalear, entre otros)), con una intensidad baja. La sesión de
calentamiento está dirigida a preparar de manera adecuada las
articulaciones,músculos, el corazón y los pulmones, para el aumento progresivo
de la intensidad del ejercicio. A continuación, los músculos deben elongarsen
suavemente durante otros 5 a 10 min. El elongamiento muscular se concentrará en
el grupo de músculos que van a ser utilizados en la sesión activa de
ejercicios;ojo solo en trabajos que no sean de fuerza. Sin embargo, vale
aclarar que lo óptimo es calentar todos los grupos musculares. El calentamiento
activo puede llevarse a cabo antes o después del estiramiento. Luego de la
sesión activa, el enfriamiento debe estructurarse de manera similar al
calentamiento. El enfriamiento debe durar al menos de 5 a 10 min, e ir
reduciendo la frecuencia cardiaca de modo gradual hasta los niveles del inicio
del ejercicio.
Según las Guías de la Asociación Latinoamericana de Diabetes
[ALAD], un programa de ejercicio para las personas con DM tipo 2 debe
aspirar a obtener las metas siguientes:
A corto plazo: Cambiar el hábito sedentario, mediante
caminatas diarias al ritmo del paciente.
A mediano plazo: La frecuencia mínima deberá ser tres
veces por semana en días alternos, con una duración mínima de 30 min cada vez.
A largo plazo, Aumento en frecuencia e intensidad,
conserva las etapas de calentamiento, mantenimiento y enfriamiento. Se
recomienda el ejercicio aeróbico (caminar, trotar, nadar, ciclismo, entre
otros).
En general, es recomendable una actividad física regular de intensidad
moderada, preferiblemente ejercicios aeróbicos, con una duración de 30 min
diarios y una frecuencia de 3 o 4 día a la semana. Otros investigadores
recomiendan que estas personas acumulen a diario 30 min de actividad física de
intensidad moderada.
El Colegio Americano de Medicina Deportiva actualmente recomienda
incluir ejercicios de resistencia y han desarrollado programas de adaptabilidad
para adultos con DM tipo 2 Dustan y otros así
como Castañeda y otros confirmaron la utilidad de los ejercicios de
resistencia en las personas con DM tipo 2.
Los ejercicios de resistencia con el uso de pequeños pesos pueden
indicarse en personas jóvenes con DM, pero no es recomendable en sujetos
mayores o con DM de larga evolución. Los programas moderados de entrenamiento
que utilizan pesos ligeros y las altas repeticiones, pueden ser útiles para
mantener y realzar la fuerza del tren superior del cuerpo fundamentalmente. No
obstante, en personas con DM, se debe apreciar si presenta alguna complicación
crónica en un estadio avanzado que pueda contraindicar el ejercicio de
resistencia.
Es importante tener presente algunos lineamientos generales, útiles en
la regulación de la respuesta de la glucemia a la actividad física, entre los
que se pueden señalar. tomado del doctor jose hernandez rodriguez( Especialista de I Grado en Endocrinología.
Investigador Agregado. Profesor Auxiliar. Centro de Atención al Diabético.
Instituto Nacional de Endocrinología (INEN). Ciudad de La Habana, Cuba.) y
manuel emiliano licea
Control metabólico antes del ejercicio.
Este control está basado en las recomendaciones del ya nombrado doctor
jose hernandez rodriguez y su colaborador manuel licea Evitar realizar
ejercicios, si la glucemia en ayunas es > 250 mg/dL (13,8 mmol/L), si se
confirma una cetosis presente; o si la glucemia es > 300 mg/dl (16,6
mmol/L), independientemente que haya o no una cetosis o cetoacidosis.
Ingerir carbohidratos antes del ejercicio si la glucemia es < 100
mg/dL (5,5 mmol/L).
Monitorear la glucosa sanguínea antes y después del ejercicio (o durante
si se considera necesario).
Identificar el momento que es necesario modificar la ingesta de alimentos
o la dosis de insulina.
Aprender cuál es la respuesta glucémica ante diferentes condiciones del
ejercicio.
Ingesta de alimentos.
Consumir carbohidratos de absorción rápida cuando sea necesario para
evitar cuadros de hipoglucemia.
Disponibilidad de alimentos (carbohidratos) durante y al finalizar el
ejercicio.
Resumiendo, las personas con DM deberían hacer al menos 150 min o más a
la semana, de actividad física aeróbica de intensidad moderada (50-70 % de
ritmo cardíaco máximo) y realizar entrenamiento de resistencia 3 veces por
semana, a menos que esté contraindicado por la presencia de alguna
complicación. esperen su segunda
entrega.
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