OSTEOPOROSIS POSMENOPÁUSICA Y MASCULINA
Presentado por: Grupo de Osteoporosis.
Lucia Sanchez
Deissy Liliana Macana
Nestor Arias Suarez
Pablo Piedrahita
Alejandro Gonzalez
A continuación vamos a hablar de la osteoporósis como afecta a las
mujeres en la etapa postmenopáusica y también a los hombres.
La osteoporósis se clasifica e: primaria y secundaria; la mas frecuente
es la forma primaria que se divide en tipo I (posmenopausica) y tipo II
(senil); la secundaria, puede ser ocasionada por otras enfermedades.
En la actualidad se acepta universalmente la clasificación diagnostica
de la OMS, con base en la medición de la masa ósea y la presencia de fracturas.
- Normal: densidad ósea normal (DMO) o contenido mineral óseo ± 1 desviación estándar (DE) del promedio de la población joven (20-40 años de edad).
- Masa ósea disminuida (osteopenia): DMO entre -1.1 a -2.4 DE del promedio de la población joven.
- Osteoporosis severa (establecida): DMO de más de -2.5 DE del promedio del adulto joven, en presencia de una o más fracturas.
¿ES LA MODIFICACIÓN DE LOS FACTORES DE RIESGO EL MEJOR MÉTODO DE
PREVENCIÓN DE LA OSTEOPOROSIS?
Los siguientes factores de riesgo incrementan la probabilidad de
osteoporosis:
Cualquier programa de prevención debe tener dos metas:
- Optimizar la masa ósea.
- Preservar la integridad del esqueleto.
Es fundamental estimular el desarrollo esquelético y la formación óptima
de masa ósea antes de los 16 años de edad para evitar el riesgo de fractura por
formación ósea insuficiente.
La nutrición adecuada es la base para la prevención de la osteoporosis;
sobre todo el aporte normal de calcio desde la infancia.
La prevención primaria de la mujer posmenopáusica debe incidir en la
modificación y/o eliminación de factores de riesgo modificables, como:
- Mejorar la alimentación incluyendo alimentos ricos en calcio.
- Promover la exposición al sol (10-15 min diarios) o ingesta de suplementos de vitamina D.
- Promover el ejercicio, ya que las contracciones musculares estimulan al hueso para favorecer la fijación de calcio, éste debe ser tipo trote, carrera o caminata por lo menos 15 minutos 3 a 4 veces a la semana como mínimo.
- Modificar estilos de vida (tabaquismo, alcoholismo, ingesta de sal y cafeína, sedentarismo).
- El reemplazo hormonal con estrógenos previene la pérdida ósea después de la menopausia y su efecto durará tanto como continúe el tratamiento con estrógenos.
ESTRÓGENOS PARA LA PREVENCIÓN DE
LA OSTEOPOROSIS
No hay duda acerca de la importancia del tratamiento con estrógenos en
mujeres menopaúsicas ya que se ha comprobado que las mujeres que no reciben
esta terapia presentan pérdida de hueso más acelerado durante un período de 5 a
8 años en comparación con las mujeres posmenopáusicas de la misma edad,
tratadas con estrógenos.
Las etiquetas de los productos recomiendan el tratamiento cíclico para
la osteoporosis, pero la administración continua es preferible cuando se trata
a la mujer peri o posmenopáusica, para prevenir la reincidencia cíclica de los
síntomas vasomotores.
Antes de prescribir cualquier terapia hormonal de reemplazo se debe
realizar una historia clínica completa, con especial énfasis en la exploración
mamaria (sobre todo en mujeres mayores de 40 años y/o con factores de riesgo
realizar mamografía) y ginecológica (estudio de cáncer cérvicouterino normal en
los últimos 3 años), a fin de evitar complicaciones, en especial las
relacionadas con las neoplasias hormonodependientes.
LA TERAPIA HORMONAL DE REMPLAZO ESTÁ CONTRAINDICADA CUANDO HAY:
- Sangrado transvaginal de etiología no diagnosticada.
- Enfermedad hepática aguda o crónica
- Enfermedad tromboembólica aguda o crónica
- Enfermedad vascular de origen renal
- Carcinoma endometrial y de mama.
La prescripción de terapia sustitutiva debe hacerse de manera
individual, especialmente en aquellas pacientes con alguna de las siguientes
patologías: hipertensión arterial, diabetes, enfermedad quística mamaria,
miomatosis uterina, tromboflebitis crónica y colecistopatías.
El calcio, las calcitoninas, los moduladores selectivos de receptor de
estrógeno (SERM's) y los bifosfonatos han sido probados en la prevención de la
osteoporosis ya que previenen la pérdida ósea o al menos disminuyen su tasa.
LA CARGA DE LA OSTEOPOROSIS EN EL HOMBRE
Muy a menudo, la osteoporosis es considerada una “enfermedad de la
mujer”, que no se puede prevenir ni constituye un problema de salud urgente
para el hombre. Se estima que el riesgo de experimentar, durante el resto de la
vida, una fractura por osteoporosis en los hombres mayores de 50 años es hasta
un 27% mayor que el riesgo de desarrollar, durante el resto de la vida, cáncer
de próstata, que es del 11,3%.
Y así como la osteoporosis no discrimina entre géneros –las fracturas
por osteoporosis afectan a uno de cada cinco hombres y a una de cada tres
mujeres mayores de 50 años, su impacto se sentirá en las próximas décadas en la
mayoría de las regiones del mundo. La población de hombres mayores de 60 años
con riesgo potencial de sufrir fracturas por fragilidad continuará creciendo en
Europa, América del Norte y Oceanía, mientras que en Asia y Latinoamérica, la
tasa de crecimiento de la población masculina de 60 años o más será
exponencial.
Las fracturas de cadera en el hombre se asocian con mayor mortalidad que
en la mujer, con tasas que ascienden al 37% en el primer año posterior a la
fractura. Asimismo, la mortalidad aumenta luego de la mayoría de las fracturas
por fragilidad en el hombre, no solo después de las fracturas de cadera.
http://share.iofbonehealth.org/WOD/2014/thematic-report/WOD14-Report-ES.pdf
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